Me encanta viajar para encontrarme con lo nuevo, nuevos paisajes, nuevas culturas, diferentes formas de vivir la vida. El encuentro con lo nuevo me permite reorganizar mi relación con el mundo y con los acontecimientos y las personas que encuentro en mis viajes. A veces incluso un simple intercambio de miradas se queda dentro de mí y reactiva emociones y estimula pensamientos. Las fotos aquí representan mujeres de diferentes países del mundo que se han conocido en los últimos años. Cada uno de ellos me recuerda momentos especiales porque en todos prevalece el sentimiento de dulzura, ya sea Namibia, Vietnam, Bangladesh o Kenia. En sus rostros, en sus expresiones, en sus miradas, se trasluce una serena aceptación de la vida, la capacidad de afrontar los días y las necesidades familiares, el transporte hacia los demás, amados o desconocidos. De todos ellos sentí aceptación y una sincera curiosidad por mi vida y mi historia. A todos ellos dedico mi más sincero agradecimiento.