Maestro grabador, compaginaba su trabajo con su afición, la relojería. Un fotógrafo aficionado empezó a interesarse por la fotografía hace unos 18 años. Ligado a su ciudad, se implicó emocionalmente en la renovación que se llevó a cabo a lo largo de los años sobre las ruinas del castillo. La pintoresca ubicación de la torre ha despertado el interés de la ciudad como “modelo” en la búsqueda de formas, sombras y marcados contrastes de luz y oscuridad.